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9Rs de la economía circular: repensar

Comenzamos una serie de entradas en el blog para hablar sobre la economía circular y sus famosas '9Rs', que ayudan a entender el modelo. En este artículo hablaremos sobre "repensar" la economía, sus implicaciones y algunos ejemplos de este concepto.


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Tradicionalmente, nuestro modelo económico se ha basado en identificar oportunidades para ofrecer soluciones a las personas. La idea siempre ha sido sencilla: convencer a los consumidores de adquirir productos y servicios para satisfacer sus necesidades y, de paso, dinamizar la economía, impulsar el crecimiento de las empresas, etc.


Este pensamiento surgió, evolucionó y se perfeccionó con el paso del tiempo, aunque en el último medio siglo las condiciones han venido cambiando. Por un lado, los precios de los bienes han ido aumentando a una velocidad constante y, por otro, como sociedad empezamos a preguntarnos si la dinámica de consumo desmedido no dejaría una huella muy profunda en nuestro planeta.


Después de acostumbrarnos a estrategias como la obsolescencia programada, en la que la vida útil de los productos se reduce obligando a los usuarios a reparar los artículos que dejan de funcionar o, directamente, reemplazarlos, el siglo XXI propuso un cambio y señaló las consecuencias de no pensar en términos de un modelo económico más eficiente.


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Cuando hablamos de repensar la economía estamos implícitamente tocando estos temas. Nos referimos a una forma distinta de ver y entender las cosas, desde los procesos de diseño y creación hasta la disposición final de los residuos, y a buscar alternativas de uso para los productos que ya existen, de modo que no sea necesario consumir recursos innecesarios.


Repensar la economía se relaciona con modelos como la economía colaborativa, el cual, en un acercamiento diametralmente opuesto a la obsolescencia programada, permite que el usuario acceda a un servicio en vez de tener que comprar un nuevo producto.


Aquí aparecen referentes como Uber, Airbnb, Spotify y otras plataformas que, si bien tienen también sus propias externalidades, logran hacer uso de una capacidad ya instalada para eliminar uno de los grandes retos del consumismo: los impactos económicos y ambientales asociados a la producción y transporte de bienes, así como la gestión de los residuos que generan.


En el caso de estas empresas, sus usuarios solamente se preocupan de utilizar un apartamento o casa de recreo para viajar con su familia, de solicitar un servicio para desplazarse de un punto A a un punto B o de escuchar la nueva canción de su artista favorito, sin tener que comprar un apartamento, un automóvil o el CD en físico. De eso se trata básicamente la economía colaborativa; de prestar algo que se tiene a alguien que lo necesita.


También existen referentes más cercanos al mundo corporativo, como son los coworkings, que alquilan oficinas o lugares de trabajo a cambio de una tarifa determinada y que cada vez son más populares en las principales ciudades del mundo. Estos espacios surgen de la idea del trabajo compartido, el intercambio de ideas y ofrecen a las organizaciones una alternativa costo eficiente para ubicar a sus empleados, en especial ahora que los recursos disponibles son escasos.


Finalmente, tenemos el ejemplo del crowdfounding, que literalmente traduce "financiación en comunidad". Este modelo se ha popularizado en Colombia con iniciativas como Vaki y permite a las personas aportar dinero a diferentes causas de su interés sin necesidad de tener contacto directo con los organizadores de la campaña. Incluso existe un caso similar para empresas con la plataforma a2censo, de la Bolsa de Valores de nuestro país, donde cualquiera puede invertir dinero en empresas que lo requieran para apalancar su crecimiento.


Hablamos de casos que son apenas una muestra de cómo el repensar la economía ha generado cambios importantes en nuestros hábitos de consumo. Seguramente, más pronto de lo que esperamos, llegarán nuevas alternativas para adquirir productos y servicios que serán aún más conscientes de sus impactos sobre el entorno y que consolidarán la transición hacia una sociedad más sostenible.

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